IVO presenta en el congreso europeo ECVO 2026 un estudio multifocal pionero que evalúa una terapia bioeléctrica avanzada para tratar la parálisis del nervio facial en perros.
Del 27 al 30 de mayo de 2026, Madrid se convierte en el epicentro de la vanguardia médica con la celebración del Annual Scientific Meeting of the European College of Veterinary Ophthalmologists (ECVO 2026). El congreso de este año, enfocado en la innovación y las alternativas terapéuticas, contará con una destacada presencia de IVO, centro que consolida su liderazgo científico en Europa al presentar por partida doble sus últimos avances clínicos: un póster científico sobre neurología palpebral y una comunicación oral sobre patologías de la superficie ocular.
En el área de la disfunción neuromuscular, la Dra. María Simó Vesperinas acude como autora principal de una relevante investigación que evalúa el éxito de la estimulación bioeléctrica. Este estudio clínico prospectivo multicéntrico se ha desarrollado en estrecha colaboración con otros destacados centros nacionales, como Vision Vet en Asturias y VEO en Las Palmas de Gran Canaria, uniendo esfuerzos para aportar soluciones avanzadas a problemas complejos.
De forma complementaria, la Dra. Simó también defenderá en el estrado una comunicación oral dirigida al diagnóstico avanzado del ojo seco canino, cuyos detalles científicos puedes consultar en nuestro artículo complementario.
El reto clínico: proteger el ojo frente a la pérdida del parpadeo
La investigación que IVO traslada al marco europeo del ECVO 2026 aborda una de las disfunciones neurológicas periféricas más complejas en la medicina veterinaria: la parálisis del nervio facial. En el ámbito de la oftalmología, esta patología es especialmente crítica debido a que compromete gravemente la musculatura de la cara, provocando la pérdida del parpadeo voluntario y la incapacidad absoluta de cerrar los párpados (lagoftalmos).
Sin la protección biológica y constante del parpadeo, la superficie ocular queda expuesta de manera permanente a las agresiones externas. Esto desencadena una evaporación acelerada de la película lagrimal y una deshidratación corneal severa, incrementando de forma drástica el riesgo de inflamación crónica o el desarrollo de úlceras corneales graves que ponen en peligro inmediato la visión del paciente.
Hasta ahora, el manejo de estos casos suponía un desafío diario tanto para los profesionales como para los tutores, limitándose a tratamientos paliativos. Es en este escenario de necesidad clínica donde el estudio multifocal de IVO aporta una perspectiva completamente nueva.

Innovación terapéutica: estimulación bioeléctrica con VICEN VET
Tradicionalmente, el soporte médico se centraba en la aplicación constante de colirios lubricantes y en el tratamiento sintomático de las complicaciones secundarias a medida que aparecían. Sin embargo, la filosofía de IVO nos impulsa a buscar alternativas avanzadas que actúen sobre la raíz del problema para devolver el confort ocular de forma mínimamente invasiva.
Por este motivo, el póster científico presentado por la Dra. María Simó —tras la aprobación del resumen (abstract) por el comité evaluador europeo— expone los resultados de una novedosa técnica de estimulación bioeléctrica a través del dispositivo VICEN VET. Este equipo médico permite aplicar estimulación bioeléctrica de baja intensidad de forma guiada sobre los tejidos perioculares para estimular funcionalmente la musculatura periocular.
Nuestra metodología consistió en aplicar los terminales del dispositivo en su modo específico para la estimulación de los tejidos, recorriendo la musculatura alrededor del ojo, la región frontal y la base de la oreja, siguiendo fielmente el trayecto anatómico del nervio afectado. El protocolo clínico constó de sesiones muy breves de 20 minutos, espaciadas cada dos semanas, utilizando un gel conductor para asegurar el confort y el contacto continuo con la piel del paciente.

Resultados clínicos: recuperar el parpadeo y proteger el ojo
Los datos recogidos en este estudio clínico, que incluyó a 7 pacientes con parálisis facial de duraciones muy variables (desde cuadros agudos de una semana hasta procesos crónicos de dos años), abren una ventana de enorme optimismo para la profesión:
- Recuperación completa: El 57,1% de los perros tratados (4 pacientes) recuperó por completo la función motora del párpado y el parpadeo voluntario. Estos casos se asociaron principalmente a cuadros de origen agudo o reversible, como otitis severas o causas traumáticas.
- Mejora parcial: Un 28,6% (2 pacientes) experimentó una mejoría funcional evidente. Como es habitual en la biología neurológica, los casos crónicos de muy larga evolución muestran una menor respuesta debido a los cambios musculares por la falta de estímulo nervioso prolongado.
- Seguridad absoluta: Ninguno de los pacientes tratados en el estudio mostró efectos adversos o molestias relacionadas con el procedimiento bioeléctrico.
Conclusión y recomendaciones preventivas
Los resultados confirman que la estimulación bioeléctrica con VICEN VET es una terapia adyuvante segura, factible y prometedora para promover la recuperación funcional del parpadeo en casos seleccionados. Lograr que el párpado vuelva a cerrarse de forma natural es una de las mejores formas de proteger la córnea a largo plazo.
Tanto si eres un profesional veterinario que desea derivar un caso clínico con compromiso palpebral como si eres un tutor que nota que su mascota ha dejado de parpadear o tiene el ojo más abierto de lo normal, un diagnóstico precoz es vital para iniciar la terapia y salvar la superficie ocular. En IVO seguimos investigando y aplicando la ciencia más avanzada para cuidar de ellos.




