En IVO aplicamos terapias regenerativas con células madre mesenquimales en determinadas patologías oculares y estudiamos nuevas aplicaciones en enfermedades inflamatorias y degenerativas del ojo.

¿Qué son?
Las terapias con células madre mesenquimales, también denominadas células estromales mesenquimales (MSC) en la terminología científica, forman parte de la medicina regenerativa. Su objetivo es favorecer la reparación de tejidos dañados y modular procesos inflamatorios mediante la administración de células cultivadas y cuidadosamente caracterizadas.
Gran parte de su efecto parece deberse a las sustancias que liberan, como factores de crecimiento, citocinas y vesículas extracelulares, capaces de modular la inflamación, proteger las células y favorecer la reparación del tejido. En oftalmología humana y veterinaria se estudian para distintas enfermedades de la superficie ocular y del interior del ojo. Aunque suelen presentar un perfil de seguridad favorable cuando se producen y administran bajo controles adecuados, no están exentas de riesgos y su indicación debe valorarse individualmente.
¿En qué enfermedades oculares se están utilizando?
En IVO hemos empleado estas terapias, principalmente, como tratamiento complementario en casos seleccionados de úlceras y queratitis corneales, uveítis y queratoconjuntivitis seca grave (ojo seco), especialmente cuando la respuesta a los tratamientos convencionales ha sido insuficiente.
En nuestra experiencia clínica hemos observado mejoría en numerosos perros y caballos. No obstante, la respuesta no es idéntica en todos los pacientes y la evidencia veterinaria disponible todavía procede, en muchas indicaciones, de estudios piloto, series de casos o ensayos con un número limitado de animales.
¿Cómo se obtienen las células madre mesenquimales?
Las células madre mesenquimales pueden aislarse y cultivarse a partir de tejidos como la grasa o la médula ósea. Pueden proceder del propio paciente (autólogas) o de un donante de la misma especie (alogénicas). Las alogénicas permiten disponer de dosis previamente preparadas y caracterizadas, mientras que las autólogas requieren obtener una muestra del paciente y cultivarla de forma individual.
La elección entre ambas opciones depende de la enfermedad, la urgencia, la disponibilidad y las características del paciente. En todos los casos son esenciales la trazabilidad, el control microbiológico, la viabilidad celular y una correcta caracterización del producto antes de administrarlo.
IVO tiene el proyecto de crear un laboratorio propio de cultivos celulares, que esperamos poner en funcionamiento en 2027
¿Cómo se aplica el tratamiento?
La vía de administración se elige según el tejido afectado y el objetivo terapéutico. En determinadas enfermedades de la córnea o la superficie ocular puede realizarse una aplicación local o una inyección periocular; en otros procesos se valoran vías intraoculares o sistémicas dentro de protocolos específicos. Algunos pacientes pueden necesitar más de una administración, espaciada varias semanas.
El tratamiento puede combinarse con colirios ricos en factores de crecimiento (PRGF-Endoret) y con la medicación convencional que requiera cada caso; no debe sustituirla de forma automática.
Todavía no se conocen por completo todos sus mecanismos de acción. Actualmente se considera que su efecto se debe, sobre todo, a la actividad antiinflamatoria, inmunomoduladora y trófica de las sustancias que secretan, más que a una sustitución directa de las células lesionadas. En IVO hemos podido comprobar mejoría clínica en muchos casos en los que habían fracasado los tratamientos convencionales.
Uno de los principales obstáculos es el acceso a productos celulares estandarizados y, en especial, la obtención de células autólogas, que exige infraestructura, tiempo y controles de calidad. Por este motivo, IVO tiene el proyecto de crear un laboratorio propio de cultivos celulares, que esperamos poner en funcionamiento en 2027. Esto permitiría desarrollar protocolos mejor definidos y facilitar el seguimiento de los pacientes tratados.

Nuevas aplicaciones en investigación
La investigación con células madre mesenquimales y con productos derivados de ellas como el secretoma y las vesículas extracelulares o exosomas se está ampliando a procesos inflamatorios y degenerativos de distintas estructuras del ojo. Estas estrategias buscan no solo regenerar tejido, sino también reducir la inflamación, el estrés oxidativo y la muerte celular, y favorecer la neuroprotección.
En la córnea se estudia su posible utilidad en lesiones persistentes de la superficie ocular, fibrosis y opacidades del estroma, alteraciones de las células madre limbares y degeneración o disfunción del endotelio corneal.
En la retina, las líneas de investigación incluyen enfermedades hereditarias como la atrofia progresiva de retina y otros procesos degenerativos en los que se intenta preservar los fotorreceptores y el epitelio pigmentario.
Una línea especialmente interesante combina las células madre mesenquimales con membrana amniótica, que actúa como soporte biológico para cultivar y trasladar las células a la superficie ocular. Investigadores del IOBA de Valladolid han estudiado esta estrategia en personas con insuficiencia grave de células madre limbares, con resultados iniciales prometedores que deberán confirmarse en estudios más amplios y trasladarse con cautela al ámbito veterinario.
También se investiga su potencial en el glaucoma y otras neuropatías ópticas. En estos casos el objetivo no es reducir directamente la presión intraocular, sino proteger las células ganglionares de la retina y el nervio óptico frente al daño progresivo. Por tanto, si en el futuro se confirma su utilidad, serían tratamientos complementarios al control de la presión intraocular y no un sustituto de este.
Vías de administración: uno de los retos de estas terapias
La vía de administración es uno de los grandes retos. Las aplicaciones intravítrea, subretiniana, periocular o sistémica tienen ventajas y limitaciones diferentes. En IVO hemos explorado la administración intravítrea en algunos casos, sin obtener hasta ahora resultados que permitan establecer conclusiones positivas, y seguimos valorando alternativas menos invasivas y potencialmente más seguras antes de plantear procedimientos como la administración subretiniana.
El futuro de las terapias regenerativas en oftalmología veterinaria
Los derivados libres de células, especialmente las vesículas extracelulares, despiertan un interés creciente porque podrían conservar parte de los efectos inmunomoduladores y neuroprotectores de las células, con mayor facilidad de conservación y estandarización. Sin embargo, todavía deben definirse aspectos esenciales como la dosis, la composición, la vía de administración, la duración del efecto y la seguridad a largo plazo.
Estas aplicaciones continúan siendo experimentales. Para avanzar se necesitan estudios bien diseñados, con criterios objetivos y seguimiento prolongado. IVO quiere contribuir mediante protocolos clínicos y colaboraciones con otros centros, una selección rigurosa de los casos, consentimiento informado y comunicación clara sobre las expectativas y limitaciones actuales.