Inicio|Enfermedades y tratamientos oculares|Cilios ectópicos en animales

Cilios ectópicos en animales

Compartir
Contenido médico revisado por Dr. Paco Simó, oftalmólogo veterinario de IVO. Última actualización: 7 Agosto 2025

¿Qué son los cilios ectópicos en animales?

Los cilios ectópicos son una anomalía del desarrollo, generalmente de origen congénito, que ocurre cuando un folículo piloso se forma en una ubicación anormal dentro del tarso palpebral y su conducto de salida emerge por la superficie conjuntival.

Aunque su aparición clínica puede no evidenciarse hasta los primeros meses de vida, se considera que su origen es prenatal o perinatal. Este cilio aberrante suele ser duro, grueso y orientado hacia la córnea, lo que provoca un contacto directo y constante con la superficie ocular.

A diferencia de otras alteraciones como la distiquiasis (donde el pelo emerge desde una glándula de Meibomio) o la triquiasis (donde el pelo normal crece en dirección anormal), los cilios ectópicos en animales atraviesan el tejido conjuntival tarsal, casi siempre en el párpado superior. Es una causa frecuente de úlceras corneales recurrentes y dolor ocular crónico, especialmente en perros jóvenes.

Síntomas provocados por los cilios ectópicos

La presencia de cilios ectópicos produce una intensa irritación ocular desde edades tempranas. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Blefarospasmo (cierre reflejo del párpado por dolor)
  • Epífora (lagrimeo excesivo)
  • Fotofobia (sensibilidad a la luz)
  • Úlceras corneales, generalmente superficiales, localizadas en la mitad superior de la córnea
  • Alteraciones crónicas de la córnea, como la aparición de vasos sanguíneos, aspecto azulado o aparición de pigmento oscuro sobre su superficie
  • Frotamiento de la cara frecuente por las molestias oculares provocadas por el pelo

Los animales con cilios ectópicos suelen presentar un comportamiento doloroso persistente, y las úlceras corneales no cicatrizan hasta que se elimina el pelo aberrante.

Causas de los cilios ectópicos en animales

Los cilios ectópicos son considerados una anomalía del desarrollo, generalmente de origen congénito, que ocurre cuando un folículo piloso se forma en una ubicación anormal dentro del tarso palpebral y su conducto de salida emerge por la superficie conjuntival.

Suelen manifestarse entre los 3 y 12 meses de edad y son más frecuentes en ciertas razas caninas, como:

  • Golden Retriever
  • Boxer
  • Shih Tzu
  • Bulldog Inglés y Francés
  • Cocker Spaniel
  • Caniche

Es muy raro en gatos, y excepcional en otras especies como caballos.

Diagnóstico de los cilios ectópicos en animales

El diagnóstico de un cilio ectópico requiere una exploración oftalmológica detallada, habitualmente con anestesia tópica, que facilita la exploración al aliviar el dolor provocado por el contacto del pelo con la córnea. Las herramientas y pruebas más utilizadas incluyen:

  • Eversión palpebral y observación con lámpara de hendidura
  • Tinción con fluoresceína: permite visualizar tanto úlceras como las lesiones lineales que provoca el contacto del pelo sobre la córnea
  • Lupa binocular o microscopio quirúrgico, para localizar el punto de emergencia del cilio

El cilio ectópico no puede observarse a simple vista de forma fiable, por lo que siempre debe evaluarse con aumentos, como los que proporciona la lámpara de hendidura.

Tratamiento

El tratamiento de elección para los cilios ectópicos es quirúrgico, ya que los tratamientos médicos solo alivian temporalmente los síntomas, pero no eliminan la causa. El abordaje debe individualizarse en función de la localización del cilio, el número de folículos implicados, la experiencia y preferencias del cirujano.

Tratamiento quirúrgico

  • Extirpación quirúrgica directa del folículo: mediante incisión en el tarso palpebral y resección completa del folículo piloso. Es el tratamiento más eficaz y definitivo.
  • Criocirugía del folículo: se aplica una sonda de nitrógeno líquido o gas criógeno sobre el punto de emergencia del cilio. Es útil cuando hay múltiples cilios o el folículo no es fácilmente visible. Puede provocar despigmentación palpebral o necrosis local si no se aplica con precisión.
  • Ablación con láser de diodo o CO: permite eliminar el folículo de forma selectiva con buena precisión. Requiere equipamiento específico y entrenamiento adecuado.
  • Electrocirugía o plasma (plasma exéresis): técnicas menos invasivas que permiten tratar el folículo sin incisión profunda. Pueden utilizarse en casos seleccionados con buenos resultados.

Tratamiento médico (coadyuvante)

  • Antisépticos y colirios antibióticos para el control de infecciones secundarias en el caso de úlceras corneales.
  • Antiinflamatorios tópicos y/o sistémicos para reducir la inflamación y el dolor ocular.
  • Cicloplegia tópica en casos seleccionados para aliviar el espasmo ciliar y mejorar el confort ocular.
  • Lentes de contacto terapéuticas: protegen la córnea del contacto continuo con el cilio y pueden usarse temporalmente hasta que se realice la cirugía.
  • Lágrimas artificiales o geles lubricantes para disminuir la fricción mecánica, mejorar el confort ocular y ayudar a la cicatrización.

La depilación manual del cilio no es eficaz, ya que el pelo vuelve a crecer rápidamente desde el mismo folículo y no resuelve el problema de raíz.

¿En qué animales son más frecuentes los cilios ectópicos?

Los cilios ectópicos se observan principalmente en perros. En gatos son extremadamente raros, y en especies como los caballos u otros animales se han descrito casos aislados de forma excepcional.

A menudo se manifiestan en animales jóvenes, siendo una causa frecuente de dolor ocular persistente y úlceras corneales en cachorros y adolescentes.

¿Se pueden prevenir los cilios ectópicos en animales?

No existe una prevención médica directa, pero sí pueden tomarse algunas medidas de control y manejo:

  • Evitar la cría de animales afectados, especialmente si presentan casos bilaterales o familiares conocidos.
  • Evaluación oftalmológica precoz en razas predispuestas, entre los 6 y 12 meses de edad.
  • En los casos de dolor ocular persistente que no mejora o reaparece tras tratamiento, es recomendable realizar una valoración oftalmológica especializada para descartar causas como los cilios ectópicos, que requieren tratamiento quirúrgico
  • Seguimiento regular en animales con antecedentes personales o familiares.

Los cilios ectópicos en imágenes

En la imagen 1, Boston Terrier de 3 años con cilio ectópico en el párpado superior del ojo derecho, causante de úlceras superficiales recurrentes.

Ojo derecho de Boston Terrier con cilio ectópico visible en el párpado superior, con fluoresceína marcando lesión en la córnea

Imagen 1

En la imagen 2, Bulldog Francés con cilio ectópico emergente, causando una úlcera superficial, en el párpado superior del ojo derecho.

Primer plano del ojo de un Bulldog Francés con cilio ectópico en párpado superior, mostrando córnea teñida por úlcera superficial.

Imagen 2

En la imagen 3, la localización del cilio ectópico permite observar con claridad cómo el pelo contacta directamente con la córnea y provoca una úlcera. Esta lesión aparece teñida de color verdoso tras la aplicación de fluoresceína, lo que facilita su identificación y evaluación.

Cilio ectópico tocando la córnea de un perro con úlcera teñida de verde por fluoresceína, visible sobre la superficie corneal.

Imagen 3

Vídeo de una cirugía de extracción de cilio ectópico

En este breve vídeo, mostramos el procedimiento de extracción de un cilio ectópico, una de las causas más frecuentes de dolor ocular crónico en perros jóvenes. Se aprecia cómo se localiza el pelo anómalo en el interior del párpado y cómo se elimina cuidadosamente con la ayuda de instrumental específico. Es una intervención sencilla pero fundamental para aliviar el dolor ocular y prevenir complicaciones corneales.

Conclusión

Los cilios ectópicos son una causa frecuente de dolor ocular persistente y úlceras corneales en perros jóvenes, especialmente en razas predispuestas. Su diagnóstico requiere una exploración oftalmológica detallada con aumento, ya que el pelo anómalo puede pasar desapercibido a simple vista. La tinción con fluoresceína permite identificar no solo úlceras superficiales sino también las lesiones lineales provocadas por el roce constante del cilio sobre la córnea.

El tratamiento definitivo es quirúrgico, con diferentes técnicas disponibles como la resección directa del folículo, criocirugía, láser o plasma. El manejo médico —incluyendo antibióticos o antisépticos, antiinflamatorios, cicloplegia y, en algunos casos, lentes de contacto— puede ser útil como complemento para controlar síntomas, prevenir complicaciones y favorecer la cicatrización. Sin embargo, la depilación manual no es eficaz.

El reconocimiento precoz de esta alteración y su tratamiento específico son fundamentales para evitar lesiones permanentes y mejorar el bienestar ocular del animal. En los casos de dolor ocular persistente que no mejora o reaparece tras tratamiento, es recomendable realizar una valoración oftalmológica especializada para descartar causas como los cilios ectópicos, que requieren tratamiento quirúrgico.

¿Quieres saber más? Artículos relacionados...

Visítanos también en Eivissa (Illes Balears)