La conjuntivitis es una de las afecciones oculares más comunes en perros y gatos. Su causa puede ser bacteriana, vírica o alérgica, y el tratamiento varía en cada caso.
La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, una membrana transparente que rodea el ojo y lo protege. Al inflamarse sus vasos vasos sanguíneos es cuando se observa el ojo enrojecido. Las principales causas de conjuntivitis en animales son:
Las causas bacterianas son más frecuentes en perros, y las víricas en gatos. Los caballos suelen padecer por igual los tres tipos de conjuntivitis.
La conjuntivitis por déficit o la falta de lágrima, el llamado ojo seco, se da especialmente en perros de ojos saltones o braquicefálicos, a los que se resecan más los ojos después de un paseo, o ante determinadas condiciones ambientales o meteorológicas. El ojo seco es una patología compleja que requiere de un seguimiento continuo, ya que en casos graves pueden aparecer úlceras y opacidades corneales que pueden llegar a provocar déficit visual importante.
Un caso particular de inflamación de la conjuntiva es la causada por la procesionaria del pino, que requiere de una revisión en el especialista cuanto antes porque suele acompañarse de úlceras oculares y uveitis, con pérdida de visión si no se tratan a tiempo.
Si la conjuntivitis va acompañada de infección e inflamación de la córnea la denominamos queratoconjuntivitis. En estos casos, si la infección no se controla a tiempo y termina penetrando las estructuras intraoculares, se pueden producir lesiones con pérdida de visión irreversible.
Las legañas o secreciones blanquecinas son signo de inflamación.
Si son amarillentas o verdosas indican en una gran mayoría de casos la presencia de una infección.
Los tratamientos varían según el tipo de conjuntivitis. Hasta que el especialista determine la causa, no es aconsejable suministrar ningún producto que no sea para limpiar o hidratar, ya que podríamos estar retrasando la curación sin aliviar los síntomas.
El tratamiento suele ser bastante simple en este caso ya que se trata con productos antialérgicos.
En estos casos, es posible prevenirla evitando la exposición a los agentes alérgenos y, puesto que los animales por sí solos no son capaces de hacerlo, es aconsejable realizar una limpieza ocular después de haber estado en contacto con posibles alérgenos: polvo abundante, arena de playa, etc.
En el caso de la conjuntivitis infecciosa, será necesario que el oftalmólogo determine qué medicamento es más adecuado para la infección.
Normalmente la conjuntivitis suele desaparecer después de 1 o 2 semanas de tratamiento.
En caso de persistir los síntomas, es importante acudir al oftalmólogo veterinario para descartar patologías más complejas que pueden causar pérdida de visión si no se detectan a tiempo.
El ojo rojo es síntoma de distintas enfermedades oculares en perros y gatos. Repasamos cómo curarlo y cuándo acudir a urgencias veterinarias oftalmológicas.
La queratitis infecciosa es una inflamación de la córnea debida a una infección. Si además hay ojo rojo, irritación o hinchazón de la capa interior del párpado hablamos de queratoconjuntivitis.
Cuando la superficie ocular no tiene una buena lubricación, la córnea o la conjuntiva se resecan y producen una combinación de síntomas que denominamos enfermedad de ojo seco.